lunes, 2 de febrero de 2009
domingo, 14 de septiembre de 2008
Cambio
De pronto cerré los ojos y decidí que todo iba a cambiar. Que el cielo sería otro, las calles, el viento, la sensación térmica y sobre todo los rostros, las historias con unos y otros. No sé cómo quería que cambiaran, nada demasiado nuevo, porque entiendo que cuesta mucho trabajo inventar realmente algo, y así, sólo cerrando los ojos, seguramente no podría crear nada.
Cerré los ojos y me pensé una diminuta concentración informe de átomos, que por momentos desaparecen para aparecer en otra dimensión del espacio de la que todavía no era consciente. Sólo era cuestión de abrir la conciencia en alguna otra dimensión. Por más similar que al principio pudiera parecerme.
Abrí los ojos y me disculpé con ellos por no ver nada diferente, convencida de que aquél era otro universo de posibilidades. Otras tendencias posibles. Y me dispuse a elegir de nuevo cada una de las decisiones que he tomado hasta ahora y que me sitúan en este círculo de espacio-tiempo.
Y no dejé de sentir lo que sentía hasta entonces. Pero se sumó otra sensación: la libertad de ser y decidir sobre todas las posibilidades existentes de cada situación. La libertad de imaginar que mientras soy consciente de un universo, estoy viviendo además y simultáneamente, otras tendencias posibles, que adquieren ese carácter como consecuencia de hombres y mujeres con los que confluimos en ciertos deseos sobre algo.
Se multiplicó por miles mi capacidad de amar. De construir, de aprender, de preguntar. Se multiplicaron por miles las oportunidades de compartir, las risas con ganas. Las oportunidades de vivir, de encontrarme de miles de formas con miles de almas.
Y supe que pude haber tenido o quizás tuve otras historias. Y me sentí hermana de mucha gente y madre de muchxs niñxs. Y me sentí millones de veces responsable de lo que hago por su alegría o por su dolor.
Y fui muchas veces feliz incluyendo, muchas veces, al dolor que supone siempre la felicidad.
sábado, 16 de agosto de 2008
Utopías II
(Llegará el tiempo en que los puentes
serán tan fuertes
que no habrá manera de vencernos)
...Cada uno se iba ubicando
en un lugar personal
/como siguiendo las reglas
como si aquél fuera un enorme rompecabezas
de algún dios trasnochado.
Quedaban espacios vacíos. Sí
pero la sensación de unidad
entibiaba el pecho y las manos
iba tejiendo a su tiempo
una enredadera de humanidades
(florecida y radiante)
que comenzó a cubrir-despacito el poblado
y fueron más y más,
y otros dos, y otros…
tomando su posición y la palabra
y se enraizaron
y mucho mucho crecieron
hasta que la comunidad se hizo profunda y tibia
y no hubo ya riesgo de disiparse
/de ahogarse o desaparecer
y todo el que volvía, o nacía en aquél lugar
era afortunado.
Y no hubo
/más dolor
/por fin un día.
lunes, 12 de mayo de 2008
A los 98 años murió Irena Sendler. Mi homenaje a ella
Irena salvó a 2.500 niños judíos de morir en manos de los nazis. Gracias Irena.
Los niños sólo la conocían por su nombre clave Jolanta. Pero años más tarde cuando su foto salió en un periódico luego de ser premiada por sus acciones humanitarias durante la guerra "Un hombre, un pintor, me telefoneó," dijo Sendler, "`Recuerdo su rostro', dijo, 'Eres tú quién me sacó del gueto.' Tuve muchos llamados como ése".
Irena Sendler no se considera una heroína. Nunca se adjudicó crédito alguno por sus acciones. "Podría haber hecho más," dijo. "Este lamento me seguirá hasta el día que muera."

Tomado de http://www.raoulwallenberg.net/?es/salvadores/polacos/sendler/irena-sendler.50503.htm
sábado, 19 de abril de 2008
abrir los ojos
Despertar para ver el mundo
más acá, mucho más acá
de la realidad.